Me permito compartir con todos ustedes lo que estamos seguros es parte del rumbo actual de nuestro país en cuanto al uso de las energías renovables, que como se ha dicho en las Notas Verdes anteriores, hay muchas oportunidades por aprovechar y volvernos cada vez más eficientes en cuanto al uso y hasta poder llegar a ser autosuficientes, dependiendo de nuestras actividades, nuestro estilo de vida pero sobre todo nuestro compromiso, porque como en todo, podemos despilfarrar en el uso de los recursos, incluyendo la energía.  Esta vez en la escala de empresas (eléctricas) de servicios públicos, o (Electric) Utilities.

 

Como bien han dicho, hay muchos campos de aplicación y me uno a la publicación de los resultados de la licitación (o subasta) de compra de potencia y energía eléctrica por 15 años empezando en el 2015, promovido por las tres distribuidoras más grandes del país, EEGSA y Energuate (Deocsa-Deorsa), resultado que demuestra que hay acciones concretas que pueden marcar un cambio de rumbo.

 

De acuerdo a la Ley General de Electricidad, las empresas que tienen concesión para desarrollar la distribución de energía eléctrica deben tener contratos de largo plazo con plantas de generación de energía para garantizar el suministro a los usuarios (llamados regulados) conectados a sus redes, es decir, los generadores se obligan por medio del contrato a venderle a los distribuidores quienes están obligados a distribuirla a los usuarios en el área de concesión.   Todo esto lo vigila la Comisión Nacional de Energía Eléctrica, CNEE.  Actualmente tienen contratos, pero están por vencerse entre el 2013 y el 2015, por lo que tienen que tener nuevos contratos, esta vez por 800 MW de potencia, de los cuáles ya contrataron alrededor de 200 MW, quedando por contratar 600 MW.

 

Escogieron la modalidad de subasta, asignando cuotas a diferentes tecnologías de generación, dando preferencia a las energías renovables (esa fue una acción concreta que marca el cambio de rumbo) con un mínimo de 300 MW, y un máximo de 300 MW a tecnologías basadas en combustibles fósiles.   Aunque, otros de los objetivos principales es obtener precios de generación que sean los más bajos posibles, para que durante esos 15 años, los precios que paguemos los usuarios finales, incluyendo a algunas industrias, sean igualmente los más bajos posibles, porque el precio que pagaremos los usuarios toma en cuenta ese costo de generación que están por contratar.  Es decir, todos estamos interesados en que ganen los precios más bajos.

 

Pero con el solo hecho de definir un máximo de contratación a los proyectos basados en generación a partir de combustibles fósiles implica que existía el compromiso de adjudicar proyectos en base a energías renovables para que los desarrolladores o interesados en estos últimos se animaran a “armar” la factibilidad de sus proyectos y presentar sus ofertas, sabiendo que podrían ser adjudicados en caso de cumplir los requisitos establecidos y presentar un precio lo suficientemente bajo para estar dentro de los adjudicados en las diferentes cuotas establecidas.

 

Siendo este el 2º evento bajo esta modalidad en los años recientes, atrajo a 63 empresas-instituciones a que pagaran su derecho a presentar oferta, de las cuáles 42 presentaron oferta por 57 plantas de generación, es decir, hubo empresas que presentaron ofertas con más de una central de generación, hasta por un total de casi 900 MW garantizando potencia (33% de energías renovables y 16% de tecnologías mixtas, el resto de combustibles fósiles) y otros casi 252 MW con potencia instalada para vender la energía generada (estos todos de energías renovables).  Como se puede ver, el modelo de negocio tradicionalmente favorece la inversión en proyectos en base a tecnologías utilizando combustibles fósiles pero el haber asignado las cuotas motivó a los inversionistas a presentar proyectos en base a tecnologías con energías renovables.

 

Para cada tipo de tecnología definieron un precio máximo que se conoció el mismo día de la apertura de precios de las ofertas, lo que todo en su conjunto llevó a la evaluación y adjudicación por 421 MW en proyectos que garantizan potencia (33% de proyectos en base a combustibles fósiles y el resto a energías renovables), y otros 202 MW en proyectos que venderán la energía generada sin garantizar potencia, estos últimos todos con energías renovables.  El resumen de la adjudicación está disponible en el sitio: peg2-2012.gt/index.php

 

Veamos algunos datos interesantes de la adjudicación:

•280 MW repartidos en 12 proyectos de energías renovables garantizando potencia, 11 hidráulicos y 1 utilizando biomasa

•140 MW en 2 proyectos en base a combustibles fósiles

•202 MW en 26 proyectos de energías renovables vendiendo energía sin garantizar potencia

•la mayoría son proyectos nuevos (algunos ya en construcción)

•21 proyectos adjudicados como GDR (Generador Distribuido Renovable) que presenta ciertas ventajas en cuanto a requisitos para conectarse a las redes eléctricas de las distribuidoras de energía, todos hidráulicos, menores a 5 MW

•el menor proyecto adjudicado fue de 700 kW (5 proyectos de 1 MW o menos), hidráulicos, GDR

•el mayor proyecto adjudicado fue de 120 MW a través de una transacción internacional, proyecto en base a gas natural

•adjudicaron a 3 proyectos en base a energía eólica por un total de 101 MW

•adjudicaron a 2 proyectos en base a energía solar, uno de 5 MW y otro de 50 MW

•adjudicaron 1 proyecto en base a búnker (HFO) por 20 MW

•en total adjudicaron poco más de 327 MW de proyectos hidráulicos

•en cuanto al tamaño de los proyectos hidráulicos a construirse en el país, 1 de 90 MW, 2 en el rango de 40 MW, 8 de 5 a 20 MW y los 21 GDR’s menores a 5 MW

•las otras renovables, 1 de 5 MW y 5 más entre 16 y 50 MW

•el precio promedio de la adjudicación, monómico de potencia y energía, fue de US$ 113 / MWh

 

Conclusiones y comentarios personales:

•se incentivó la participación de proyectos en base a energías renovables al ofrecerles un contrato de venta de la potencia y/o energía por 15 años y asignarles cuotas mínimas por tecnología

•se adjudicó a 38 proyectos de energías renovables por 482 MW (solo 280 MW garantizando potencia)

•el precio al que se adjudicó fue el más bajo de acuerdo al modelo de subasta elegido para el proceso, incluyendo en este la asignación de cuotas y los precios máximos por tecnología

•es necesario mantener la certeza jurídica en este campo de inversión

•hay que seguir buscando la forma de obtener mejores precios en la generación de energía para que se trasladen a los usuarios finales (a manera de ejemplo, conozco a alguien que en Houston (TX) paga 9 centavos de dólar por kWh incluyendo un % en base a energías renovables, seguramente “la matriz energética”, las regulaciones y la competencia son diferentes a las de Guatemala)

•deben promoverse las energías renovables en todas las escalas, pero a costos razonables, competitivos, que permitan las ventajas de su uso y de precios adecuados a los usuarios finales

sigue siendo un reto: ¿cómo lograr que parte de los beneficios del costo de producción con energías renovables se traslade a los usuarios con el paso del tiempo?

•la problemática social limita el desarrollo de proyectos de generación con energías renovables de mayor tamaño (principalmente hidráulicas) que podrían garantizar la potencia, lo que aumenta el riesgo a los inversionistas en estos proyectos y por lo tanto disminuye el número de ofertas, lo que no impacta más en la reducción de precios

•es necesario trabajar como país enfocándose en la problemática social desde los diferentes puntos de vista para que todos seamos beneficiados y progresemos como sociedad en forma continua

 

Atentamente,

 

Pablo Ortega

Gerente del Sector Energía

SIEMENS

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pablo.ortega(at)siemens.com