Energía eólica, ¿es posible generarla en Guatemala?

Para la nota verde de este mes estaremos tratando específicamente a la energía eólica, la cual es una de las energías renovables consideradas como limpias o no contaminantes. La energía eólica es obtenida por la fuerza del viento, mediante la utilización de la energía cinética (aquella producida por el movimiento de un objeto) generada por las corrientes de aire que pasan por  unas aspas o hélices que hacen girar un eje central conectado a un generador eléctrico o aerogenerador.

Desde sus inicios la producción de energía eólica ha avanzado considerablemente, al punto de ser considerada hoy en día como una de las más prometedoras y con mayor futuro a nivel mundial. Países como España, Alemania, Estados Unidos, Holanda, el Reino Unido y China se encuentran a la cabeza con relación a producción de energía eólica, así como de desarrollo de nuevas tecnologías que permitan un mejor aprovechamiento de este recurso.

Existen diferente tipos de turbinas eólicas clasificadas por la posición del eje, del numero de palas de los rotores, la potencia de los molinos, régimen de giro y la superficie en donde se sustenta el aerogenerador. Adicionalmente, las turbinas eólicas se pueden clasificar según su producción: residencial o comercial y parques eólicos.  

En el caso de Guatemala, nos encontramos con el inconveniente que las corrientes de viento adecuadas para poder desarrollar parques eólicos se encuentran en pequeñas áreas que atraviesan el territorio guatemalteco (ver mapa adjunto) principalmente en los departamentos de Guatemala, Escuintla y Jutiapa, lo cual desmotiva a cualquier inversionista a pensar en desarrollar alguno de estos proyectos. Sin embargo, los avances tecnológicos han permitido aprovechar velocidades de viento menores (tan bajas como 2 mph) lo cual es un beneficio y mejora las expectativas para los inversionistas pero para ser aprovechados en proyectos de menor escala como los residenciales o comercial.

Estudios han indicado que Guatemala posee la capacidad eólica para producir 7,800 MWs anuales de energía eólica (según la Solar and Wind Energy Resource Assessment (SWERA)), pero que actualmente no se están aprovechando. Un hogar promedio con 5 integrantes de clase media consume aproximadamente 1.4MWs (según  la Comisión Nacional de Energía eléctrica (CNEE))  de energía al año, por lo que se podría generar electricidad para 5,571 hogares  anualmente. Sin embargo, generar un proyecto eólico no es tan fácil como sólo comprar una turbina eólica, instalarla y conectarla a la red, ya que estos requieren de estudios de prefactibilidad (o incluso factibilidad), obtención del terreno con las condiciones adecuadas, contratación y capacitación del personal para instalación, la infraestructura para el transporte del equipo y de la producción eléctrica, mantenimiento y reparación y otros requisitos que no son esenciales, pero tendrán repercusiones a futuro, como:

*       Establecer una distancia considerable con núcleos urbanos, con el fin de evitar la contaminación acústica emitida por los parques eólicos.

*    Establecer el parque eólico de forma que las aves que habitan o que migren por el lugar no salgan lastimadas durante su paso por el mismo.

Establecer dispositivos para evitar que las señales electromagnéticas emitidas por los parques eólicos interfieran con aquellas de televisión, radio o telefonía.

Así como cualquier otra energía renovable, la energía eólica es irregular ya que depende  de la corriente de vientos en el sector, por lo que los proyectos de generación de energía eólica se pueden complementar con proyectos hidroeléctricos, ya que en época de verano, que es cuando las centrales hidroeléctricas presentan sus niveles más bajos de generación (ya que los vientos hacen disminuir las precipitaciones), la generación eólica presenta sus niveles más altos causadas por las corrientes de viento generadas por el calor de la época.

Al día de hoy toda Centroamérica ya cuenta con mapas de velocidad y densidad de potencia del viento, lo cual es de gran ayuda para poder tener presente las mejores locaciones para establecer parques eólicos, especialmente porque son estos los que necesitan de una mayor potencia y una continua corriente de aire para funcionar en óptimas condiciones.

Por otro lado, la producción de energía eólica tiene bastantes beneficios, principalmente porque evita la emisión de gases contaminantes producidos por otras fuentes de energía como las fósiles (contribuye a la estabilidad climática del planeta). Adicionalmente influye positivamente en la economía ya que crea competitividad entre el sector, crea fuentes de trabajo y evita la importación de energías fósiles de países extranjeros.

Con relación a los aspectos negativos, podemos encontrar principalmente que la misma no produce energía constantemente a causa de las fluctuaciones en las corrientes del viento, la pérdida de la calidad del pasaje, el ruido y los daños a las aves. Sin embargo, los beneficios sobrepasan considerablemente los aspectos negativos, y es por esta misma razón que ha sido tan desarrollada en los últimos años.

En aspectos generales, esto es lo básico que se debe conocer sobre la energía eólica, sin embargo, ha quedado mucho de fuera y existe mucha información que es de utilidad y que puede ser fácilmente accedida para enriquecer el conocimiento sobre la misma.

Autores: Lic. Juan José Porres B. / Arq. Jaime Porres B.

SICORP, S.A.