Nota Verde Noviembre 2013

La información es la clave.

La Energía Eléctrica es un bien utilizado por la mayoría de la población y lo normal para quienes gozamos de dicho bien, es que nos resulte obvio; por lo tanto, no nos ocupa cómo se produce, de dónde viene, cómo se transmite y finalmente cuánto nos cuesta realmente encender el interruptor de la luz.  

Pero esta obviedad ha ido mermando con el tiempo, cada vez somos más conscientes de lo que consumimos y de cuánto pagamos por ello, especialmente porque eso, en un momento dado, determinará cuan competitivos somos.  Ahora es mucho más común leer u oír hablar de temas como Energía Renovable, Eficiencia Energética, Consumo Eficiente y Ahorro Energético y aquellos que por no poner atención a estos temas, especialmente en el sector industrial y comercial,[1] serán afectados eventualmente porque no alcanzarán los niveles de competitividad de aquellos que sí pusieron atención a estos puntos.

La clave entonces estará en aquellos que se tomen el tiempo de informarse y de transmitir la información a sus equipos, sobre qué está pasando y qué pueden hacer para mejorar sus indicadores y ser más competitivos.

¿Pero, dónde empezamos?

La Nota Verde de este mes tiene como objetivo dar a conocer en forma general, la legislación en materia de energía eléctrica que rige para Guatemala; pero este tema para una Nota Verde es excesivo. Además de considerar que para la mayoría de emprendedores que lean esta nota, saber detalles específicos de Ley General de Electricidad (Ley o LGE), no producirá un impacto directo en su forma de concebir la regulación de la energía eléctrica o un impacto en su factura de energía eléctrica, así que en este espacio expondremos TRES principios, establecidos en la regulación, que podrían considerarse básicos y llegar a impactar sus bolsillos en algún momento.

 

UNO | La generación es libre.

Wikipedia dice: “En general, la generación de energía eléctrica consiste en transformar alguna clase de energía química, mecánica, térmica o lumínica, entre otras, en energía eléctrica.”

Utilizando este concepto y llevándolo a nuestra regulación, toda forma o mecanismo para convertir cualquier tipo de energía en energía eléctrica puede ser puesto a funcionar libremente. Para generar no es necesario un permiso; ahora bien, si para generar se utilizará la corriente del río, entonces será requerida una autorización del Ministerio de Energía y Minas (MEM), pues el agua es un bien propiedad del Estado de Guatemala. La generación de energía eléctrica se desarrolla en un ambiente libre, en el que todo aquel que tenga los recursos puede, en principio generar energía eléctrica.

La venta de energía eléctrica podrá ser vendida en Guatemala o exportada utilizando las interconexiones existentes (México y Centro América), a través de contratos a largo plazo, fijando entonces el precio de común acuerdo con el comprador; o en el mercado de oportunidad o SPOT, en el que el precio será el valor del costo marginal de corto plazo de la energía en cada hora, no fijado por las partes, peros si fijado conforme a normas previamente establecidas.[2]

 

DOS | No todos los precios relacionados a la energía eléctrica son regulados.

Contrario a la idea que la mayoría tiene, no todos los precios relacionados con la energía eléctrica son regulados. La Ley indica que el precio de la potencia y energía eléctrica en la compraventa entre generadores, distribuidores, comercializadores, importadores y exportadores será pactado libremente por las mismas en contratos de suministro.[3]

Los transportistas, distribuidores, comercializadores y grandes usuarios también pueden negociar libremente los precios de los peajes por el uso de líneas de transporte, subestaciones de transformación e instalaciones de distribución. Importante es que la ley indica que si no se ponen de acuerdo, será la Comisión quien fije los precios; sin embargo tradicionalmente es la Comisión quien los fija, aunque podrían las partes negociarlo libremente.

Los usuarios, según la Ley tienen dos opciones. Si usted o su empresa es un ‘Usuario’ del Servicio de Distribución Final cuya demanda máxima de potencia se encuentra por debajo del límite señalado por el Reglamento, que actualmente es de 100 kW,[4] entonces no tiene oportunidad de negociar y se encuentra junto con la persona del apartamento en el grupo de los “Usuarios Regulados” a ser suministrados exclusivamente por la distribuidora correspondiente al lugar donde se encuentra el inmueble, fijando en este caso la Comisión, las tarifas que les cobren, conforme a los parámetros establecidos en la Ley. Ahora bien, si usted demanda potencia por más de 100kW  al mes es un “Gran Usuario” y entonces le aplica el siguiente principio.[5]

 

TRES | Si consumo más de 100 puedo negociar.

La Ley establece que los usuarios cuya demanda de potencia excede el límite fijado, que dijimos que era de 100 kW mes, no estarán sujetos a regulaciones de precio y las condiciones de suministro serán  libremente pactadas con el distribuidor o bien con cualquier otro suministrador.

Entonces, cualquier usuario que necesite más de 100 kW de potencia al mes y cumpla con otros requisitos formales,[6] puede negociar el precio y condiciones de su contrato de suministro o compra de potencia y energía. Esta negociación la puede llevar a cabo con el distribuidor de su área, Empresa Eléctrica si está en Guatemala, Distribuidora de Electricidad de Oriente si está en Santa Rosa, por ejemplo, o bien puede negociar comprar a un comercializador o directamente a un generador.

Este principio claramente establece cuándo y con quienes se puede negociar el precio, pero en la práctica se vuelve un tanto confuso, especialmente por la concepción generalizada de que si se es un Gran Usuario (por el tipo de demanda) se tiene que “negociar” necesariamente con el distribuidor de su área; extremo que es falso y que es bastante común que suceda.

Una comercializadora es una persona, individual o jurídica, cuya actividad consiste en comprar y vender bloques de energía eléctrica con carácter de intermediación y sin participar en la generación, transporte, distribución y consumo. Actualmente la competencia se ha agudizado en esta parte del sector y cada vez hay más comercializadoras tratando de captar por precio y/o servicio, a los Grandes Usuarios que tienen capacidad de negociar. Según el registro publicado por el MEM, actualmente se encuentran registradas 30 comercializadoras.  

Igualmente para negociar se requiere de información, se necesita saber cuándo menos qué se necesita y cuándo se necesita; saber quiénes pueden brindar un mejor precio o un mejor servicio o cualquier otra condición que pueda hacer que mejore la competitividad del usuario. 

La información es vasta y en la era de los estudios, las mediciones y las proyecciones hay muchos que se dedican a estudiar el comportamiento de la demanda de usuarios y grandes usuarios, para ir aglutinando oferta y demanda de energía eléctrica, provocando precios más competitivos y haciendo más eficiente el consumo de energía eléctrica en determinado grupo o sector.

La información es la clave.

 

Por Alejandra Bermúdez.

abermudez(at)consortiumlegal.com

Consortium Centro América Abogados - Rodríguez, Archila, Castellanos, Solares y Aguilar

www.consortiumlegal.com



[1] Hay quienes, incluso industrias, que siguen considerando su factura de energía eléctrica como un “costo fijo”, invariable y sobre todo incuestionable.

[2] La mayor parte de la energía eléctrica que se produce en Guatemala se vende en el mercado a término, es decir a través de contratos de largo plazo.

[3] Aquel que paga la ‘luz’ del apartamento en el que vive y que por su grado de consumo es un “Usuario Final o Usuario Regulado”, no entra dentro de esta categoría y por ello no está en la posición de negociar con su distribuidor cuánto le cuesta el kilovatio hora (kW h) que emplea.

[4] Un usuario residencial demanda en principio, menos de 11 kW al mes.

[5] Un restaurante de comida rápida demanda en promedio un poco más de 100 kW al mes.

[6] Uno de los requisitos formales es registrarse en el Registro de Agentes y Grandes Usuarios del Mercado Mayorista del MEM.